{"etiqueta":"3.2.4.","idpadre":"92","titulo":"Los pueblos de indios","contenido":"

La historia de los pueblos indios en la provincia de Zacatecas estuvo llena de vicisitudes. Los antiguos pueblos de indios se encontraban unos abandonados y otros casi despoblados. Alrededor de 1548 la Suma de visitas nos da la relación de seis pueblos, Jalpa, Nochistlán, Juchipila, Suchitlán, Mesquituta y Mesquiticacán. Años después, en 1563, la relación del obispo de Nueva Galicia nos refiere que en el valle de Tlaltenango había tres pueblos y que, hacia 1572, éstos se habían fragmentado en 11 pueblos, además de que Juchipila tenía siete sujetos. Para 1584 el pueblo de indios que conocemos por las Relaciones geográficas es el de Nochistlán. Todos eran pueblos tributarios, unos pagaban a la corona y otros, como Juchipila, a su encomendero Hernán Flores, y Jalpa a Diego de Proaño. Eran pueblos de indios dedicados a la labranza del maíz, que vendían a los carreteros españoles encargados de llevarlos hacia las minas, tanto de Zacatecas como a otras.<\/p>\r\n\r\n

La existencia de tan sólo seis pueblos indios asentados en el vasto territorio de la provincia de Zacatecas es muestra de lo que aconteció a lo largo del primer siglo colonial. Guerras, esclavitud, epidemias y migraciones marcaron la tónica que siguió la población indígena. Como lo señala el obispo de la Nueva Galicia al referirse a los pueblos que se encontraban en la "frontera de guerra", hacia 1565 "estos indios que así están poblados es muy poca gente que no excederá en número de tres mil indios, los cuales siendo todos sacados de sus pueblos y llevados a tierra segura donde no llegue gente de guerra, y poniendo en su lugar otra tanta o más traída de pueblos de la Nueva España como de Tlaxcala y otros pueblos será dar remedio verdadero en estos daños".1<\/sup><\/a><\/p>\r\n\r\n

Si tomamos como centro las minas de Zacatecas, nos encontramos con un área en el norte despoblada de indios, y al sur asentamientos que apenas reunían, alrededor de iglesias y conventos franciscanos, a los herederos de las naciones cazcanas, guachichiles y zacatecos. Pareciera que el papel protagónico que desempeñaron los demás grupos indígenas mesoamericanos en la formación de la sociedad colonial novohispana en otras áreas de la Nueva España estuvo ausente en este espacio.<\/p>\r\n\r\n

Los pareceres y memoriales que le hicieron llegar al visitador Hernán Martínez de la Marcha sobre la población indígena que vivía en la Tierra Adentro de la Nueva Galicia, nos muestran dos proyectos irreconciliables. En el afán por conquistar la Tierra sin límites y de correr la frontera más al norte, se proponía la entrada pacífica al norte a cargo de los padres franciscanos, como lo señala fray Gregorio Betata en 1550 y Toribio de Bañuelos en 1556: "ningunas personas entre por las dichas partes si no fueren los dichos religiosos". En segundo lugar se proponía una conquista a sangre y fuego bajo el señuelo de las minas de plata, como lo refiere Baltazar de Gallegos; incluso la propuesta para congregar a los indios que se rebelaban era que "todos los indios que están alrededor de Zacatecas se pueblen juntos en lugares convenientes donde pareciere y con ellos estén algunos españoles repartidos y algún religioso", pues se consideraba que los indios andaban "vagando de unas partes en otras sin tener lugar cierto ni habitación ni ninguna manera ni policía de vivir".2<\/sup><\/a> El programa de junta, o congregación, consideró la agrupación de los pueblos indios alrededor de las minas; sin embargo, esto no se llevó a cabo, al menos en Zacatecas, pues para finales del siglo XVI los mineros de la provincia de Zacatecas señalaban que no tenían "indios de repartimiento" y solicitaban para las necesidades mineras un total de 716 indígenas.<\/p>\r\n\r\n

\"Para<\/p>\r\n\r\n

Hacia 1576, el doctor Juan de Orozco proponía que para la fundación de las villas y para que los españoles pudieran ir a poblarlas, se diera licencia "para que de los pueblos de indios de esta Nueva España se puedan sacar siendo de su voluntad tres mil indios con sus mujeres e hijos para que pueblen con los españoles en las tres más principales poblaciones que se hicieren".3<\/sup><\/a><\/p>\r\n\r\n

Nueve años después insistiría el obispo de la Nueva Galicia ante el arzobispo-virrey don Pedro Moya de Contreras en presentar esa opción como una solución para el problema "chichimeca", pero siempre llevando "indios mexicanos o tlaxcaltecas o de otras partes". Estas colonias desempeñaron un papel importante en la evangelización y reducción de los "indios chichimecas".<\/p>\r\n\r\n

El distrito de Zacatecas y su contorno no tenían "población de indios por ser estéril para ellos";4<\/sup><\/a> sin embargo, albergaban cuatro barrios donde habitaban los indios que trabajaban en las minas. Hacia 1572, en Sombrerete, Chalchihuites y Fresnillo, el obispo señalaba que se encontraban "despoblada de indios que tenga asiento porque los que hay todos son de guerra".5<\/sup><\/a> La misma observación hacía de los indígenas que vivían en el real de las Nieves: "los naturales de la comarca demás de ser pocos no tienen asiento, que todos están de guerra y de presente no hay que hacer caso de ellos hasta que la tierra se pacifique y asegure todo". Lo mismo sucedía en el valle del Súchil y en las minas de Mazapil, con excepción, por supuesto, de los indios "advenedizos", "como en las demás minas en cantidad, que no tienen asiento cierto porque unos van y otros vienen".6<\/sup><\/a><\/p>\r\n\r\n

Para 1576, el visitador Santiago del Riego elaboró unas ordenanzas en las aducía: "por cuanto en los pueblos de los indios de este reino se ha visto y entendido la mala orden y poca policía que los principales, alcaldes y tequitlatos han tenido y tienen en mirar por el buen tratamiento de los naturales y su alivio y conservación".7<\/sup><\/a> Con estas ordenanzas se reglamentarían las funciones de los encargados de gobernar la vida de los pueblos indios de todo el reino de la Nueva Galicia.<\/p>\r\n\r\n

Las ordenanzas señalaban que las elecciones debían ser anuales; el gobernador, alcaldes y regidores debían ser los encargados de elegir a sus sucesores, pero en caso de que éstos no existieran la función recaería en los tequitlatos. Estas ordenanzas nos sugieren, en primer lugar, una diferencia con respecto a otros pueblos indios de la Nueva España, cuya estructura social era mucho más compleja; y en segundo, que, para el año en que se emitieron estas ordenanzas (1576), los pueblos zacatecanos, principalmente los del sur, habían perdido a sus señores tradicionales, a la nobleza indígena y en su lugar gobernaban tequitlatos.<\/p>\r\n\r\n

Casi todas las ordenanzas estaban dirigidas a normar la vida de los pueblos indígenas a través de aspectos como evangelización, trabajo en sus tierras, arreglo de los caminos, repartimiento, movilidad de la población. Las ordenanzas más importantes se refieren a que "los indios vecinos y naturales del dicho pueblo no se anden mudando, ni se vayan de unos pueblos a otros, ni de los barrios de él por exentarse del trabajo y pagar tributo y andarse holgazanes". Se buscaba poner un freno a la creciente movilidad de los indígenas.<\/p>\r\n\r\n

Pero la cercanía de las minas, se buscó con las ordenanzas, garantizar, esencialmente, el abastecimiento de granos a ese sector, reglamentando que el gobernador y alcaldes "tengan cargo y especial cuidado de darles y repartirles tierras de suerte que estén contentos y no les falte en qué sembrar pues hay muchas tierras baldías y por labrar y asimismo den y repartan y señalen tierras a los que nuevamente vinieren a vivir a estos pueblos"...8<\/sup><\/a><\/p>\r\n\r\n

Debían sembrar "en cada un año cuatro almudes de maíz por lo menos y los que tuvieren hijos crecidos que les ayuden siembres seis almudes". También debían tener cuidado de "saber cómo les compran y rescatan el maíz" los españoles que se abastecían de los naturales. Estas disposiciones se dictaron para todos los pueblos y asientos de la Nueva Galicia donde hubo indios.<\/p>\r\n\r\n


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1<\/a> AGI, Guadalajara, 51, "Carta a su majestad del obispo de Nueva Galicia" (1565).<\/small><\/p>\r\n\r\n

2<\/a> AGI, México, 206, "Información hecha por el doctor Maldonado" (1561).<\/small><\/p>\r\n\r\n

3<\/a> AGI, México, 69, "Memoriales del doctor Juan de Orozco" (1576).<\/small><\/p>\r\n\r\n

4<\/a> AGI, Guadalajara, 55, "Relación del obispo de Nueva Galicia sobre los beneficios curados de su diócesis" (1572).<\/small><\/p>\r\n\r\n

5<\/a> AGI, Guadalajara, 55, "Relación del obispo" (1572).<\/small><\/p>\r\n\r\n

6<\/a> AGI, Guadalajara, 55, "Relación del obispo de Nueva Galicia sobre los beneficios curados de su diócesis" (1572).<\/small><\/p>\r\n\r\n

7<\/a> AGI, Guadalajara, 5, "Ordenanzas de policía del visitador Santiago del Riego para los pueblos de la jurisdicción de Zacatecas" (1576).<\/small><\/p>\r\n\r\n

8<\/a> AGI, Guadalajara, 5.<\/small><\/p>\r\n<\/blockquote>","bread":[{"text":"Virreinato","id":"63"},{"text":"Mercedes, haciendas y pueblos en Zacatecas","id":"92"},{"text":"Los pueblos de indios","id":"96"}]}